sábado

A lo mejor no es suficiente





He dejado de contar los versos
que hay entre tu cama y la mía.

He dejado de esperar que vuelvas,
he dejado de esperar 
que me nombres con luz 
en vez de con saliva.

He dejado de esperarte.

He dejado de aguardar tus dedos 
sobre mi espalda,
he dejado de alojar fantasmas,
he dejado de buscar la carne
en un anémico deseo.

He dejado de aullarle a los kilómetros
y a los silencios,
he dejado de venerar los límites
y perfilar el dolor.

Renuncio a romperme.

Renuncio al corazón esquelético,
renuncio a tener que bajar la voz,
renuncio a todo lo que debo mirar a oscuras.

Renuncio si no estás dispuesto a gritar mi nombre,
renuncio si no quieres buscar tu centro
en el centro de mi cuerpo,
renuncio si buscas el precio, la fecha de caducidad,
la etiqueta.

Renuncio si persigues en mí
el sudor, la piel caliente,
el escenario encendido,
renuncio a la ceniza,
renuncio a seguir teniendo
lo que no he tenido,
renuncio a que se baje el telón.

A lo mejor no es suficiente
que estés cerca.
A lo mejor no es suficiente
que estés.

A lo mejor no es suficiente.




3 comentarios:

  1. Llegan momentos en nuestra vida, que tenemos que renunciar a varias cosas para seguir avanzando. Un texto precioso.

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  2. A veces retirarse a tiempo es la mejor victoria. Gracias por estos versos.

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